
Habiendo perdido esa conexión hace ya mucho tiempo, jugamos al juego porque si no lo jugamos, tendremos que atravesar la separación, la brecha y eso asusta mucho porque es un gran y oscuro océano, un abismo.
La temporalidad (3) tri-dimensional y realidad relativa nos da una visión superficial. Podemos ver el exterior: el barco, la bandera, pájaros volando… pero hay muchas cosas pasando por debajo; tiburones nadando alrededor en el océano. Y yendo aún más profundo, ahí abajo sentirás como una espiral de energía: “¡Oh! Eso da miedo, es espantoso”. No queremos ir ahí abajo. Se le llama depresión. Observa la palabra; porque cuando tenemos depresión, esa presión es la que precipita a la esencia sutil aceleradamente hacia el fondo rocoso. Sin embargo, esa roca puede convertirse o puede llegar a ser el más puro diamante.
Además el viento ahí afuera (4) está soplando la vela del barco. Permite que este viento nos despierte, ese tipo de viento de cuando eres más consciente, o de cuando tienes una respiración diferente. O el viento que hace que nos congelemos. Esa es la reacción más común, inhala y mantén la respiración, tratando de dejar fuera eso que ya nos tocó o conmovió, pensando: “¡Oh no, no! No voy ahí porque eso me va a tocar”.
Pero; ¿qué hay acerca de nuestra propia columna?, nuestra propia esencia (1). Ni siquiera sabemos si eso existe, y es verdad, de alguna manera no existe porque no estamos ahí. Raramente buceamos dentro de nosotros mismos y atravesamos la presión de la profundidad interior la cual concentrará nuestra esencia hasta el punto en el que podamos finalmente decir “Yo existo”.
En este momento, ¿puedes siquiera decir “Yo existo”?, porque si estoy preguntando: “¿Quién existe?, ¿cuál yo?”, ¿tendrías esa claridad?, ¿sabrías de qué estás hablando? Sólo puedes saber si has estado ahí, si has descendido hasta la oscuridad interior y te has convertido en la luz que ilumina desde el interior. En la mayoría de los casos sólo existimos ahí afuera, dispersos en la horizontalidad del mundo, en nuestro dinero; auto; trabajo; casa; familia; libros… ahí es donde existimos.
La primera mitad de la vida es exactamente eso; expandir hacia afuera y hacia arriba, continúa, continúa, continúa! Abre, sal ahí afuera. Ten tu karma, ten tu drama, colecciona y reúne todo lo que puedas – posesiones, experiencias, conocimiento, amigos, enemigos, cicatrices, recuerdos etc. Multiplica a través de la división: multiplica (1), divide (2), suma (3), resta (4). Hazlo todo, no hay problema.
En cierto punto, usualmente alrededor de la mitad de la vida hay una especie de ‘darse la vuelta’, pero no es un darse la vuelta para volver por el camino que viniste. Regresando al mismo lugar, sí, pero en una dirección diferente y con una nueva conciencia; habiendo reunido (lo cual significa habiéndose convertido en) el tesoro por el cual viniste. Tu conciencia tiene que darse la vuelta y eso también significa un cambio de identidad. La parte de ti que se está expandiendo sólo puede continuar hacia la dispersión a través del 6, 7, 8, 9. Eso es seguir adelante, continuar acumulando y expandiendo y un día irá: 9-10. ¡Pop!
Mientras tanto, si eres afortunado, si has estado prestando atención durante la fase de la vida de ‘dar-la-vuelta’, te darás cuenta que hay otro yo sutil que ha estado viajando desde el mundo del espíritu a través de 9, 8, 7, 6.
La crisis de identidad de la mitad de la vida es una oportunidad de cambiar tu sentido de identidad de lo relativo y temporal a la posibilidad de lo permanente, i.e. inmortal. Atravesar el umbral del número 5 es dejar ir apegos históricos y confrontarte a la realidad de que no eres lo que pensabas que eras. Este es el comienzo de la exploración espiritual, siendo la pregunta fundamental: “¿Quién soy yo?”.
“Conócete a ti mismo, conócete a ti mismo”. Eso nos aconsejan las Enseñanzas, pero ¿cuál yo? No este yo que está solamente multiplicando; a eso se le llama auto-obsesión, sino conocer al yo que está enfocándose en el interior de tu propia caja torácica, eso es auto-conocimiento. ¿Cuál yo quieres conocer? ¡La auto-obsesión es el infierno!, la auto-conciencia tiene una oportunidad. Nada está garantizado pero tú tienes la oportunidad.
Shiv Charan Singh

transcripción: Seva Kaur Khalsa
(traducción: JJK, corregido por Emilia Prieto)
* english translation in 'comentarios'